El Diablo y su significado en el Tarot

Autora: | Publicado en Suerte con el TAROT 2 Comentarios
El Diablo

El Diablo

El Diablo está representado en su carta por un sátiro, una criatura que es mitad hombre y mitad cabra, bailando al son de un extraño artefacto que él sostiene en su mano izquierda. En muchos mitos, la cabra era considerada un animal impuro y lujurioso. Sin embargo, la cabra también simboliza el chivo expiatorio, la persona o cosa sobre la que la gente proyecta el lado inferior de sí mismos con el fin de sentirse mejor consigo mismos. Así, el diablo es el chivo expiatorio al que culpamos de nuestros problemas en la vida. La cueva oscura y sin puertas implica que el diablo habita en el reino más inaccesible de la crisis inconsciente y sólo se puede romper a través de las paredes mentales, los estratos que componen nuestra psique.

Con su mano derecha el diablo agarra dos cadenas, cada una unida a un collar colgado alrededor del cuello de una figura humana desnuda. Son un hombre y una mujer, que llevan pequeños cuernos semejantes a los del sátiro. Las cadenas alrededor de sus cuellos están sueltas y sus manos no están atadas. Pueden liberarse a voluntad, si así lo desean. Esto simboliza que la esclavitud aparente en que nos tiene sometido el diablo es en última instancia una cuestión voluntaria, somos esclavos de nuestras percepciones y decisiones y tenemos además una parte oscura, tanto consciente como inconsciente que debemos liberar para dejar de estar atados a cosas que perjudican nuestra vida.

El número 15 en la numerología es igual a 6, el número que corresponde a los amantes, y aquí los amantes se muestran encadenados, esclavos de la materia, atados al lado sensual de su naturaleza. Esta tarjeta está regido por Capricornio, la cabra.

El Diablo con la carta en posición vertical:

La carta del Diablo representa las fuerzas ocultas de la negatividad que están dentro de ti y de alguna manera te auto engañas pensando que estás encarcelado y dominado por las fuerzas externas, que en última instancia están fuera de tu control, liberándote de que sea tu responsabilidad. El diablo es una fuerza interior en cada uno de nosotros. Él representa a nuestros miedos, adicciones y otros impulsos dañinos. Él es un maestro del engaño y crea la ilusión de que estamos involuntariamente obligados a él. Sin embargo, como lo muestra la figura de esta carta, somos libres de retirar las cadenas alrededor de nuestros cuellos. Esto significa que el poder que tiene el diablo no es más que el que tú le das, tú eliges estar sometido a su reino de sombras o puedes quitarte la cadena del cuello y liberarte, dejándolo sin ningún poder sobre ti.

Cuando aparece el diablo en una lectura, debes preguntarte dónde te sientes atrapado o restringido en tu vida. Tú puedes ser engañado en la creencia de que está siendo controlado por fuerzas externas, cuando en realidad has creado tus propias cadenas de prisión e impotencia. Un sentimiento de desesperanza puede acompañar al diablo. Se siente la desesperación y tienes una visión pesimista de la vida porque sientes que todo  está fuera de tu control. Tienes miedo de lo peor, y esto significa que tus temores tienen un control sobre ti y te impiden llevar una vida más plena y optimista. ¿Cuáles son las adicciones o los sentimientos negativos que no te permiten experimentar la libertad con la que “El Loco” inicia su viaje? ¿Estás deliberadamente dando fuerzas a la ilusión de la impotencia y la desesperación? Debes saber que tú tienes el poder dentro de liberarte de la esclavitud del diablo.

El diablo a menudo refleja las adicciones y dependencias reales en tu vida, tales como el alcoholismo, consumo de drogas, las relaciones no saludables, el exceso de gastos de dinero y cosas similares. Tú crees que necesitas algo y estás dispuesto a ir en contra de lo que sabes que es correcto y verdadero con el fin de obtenerlo. Es necesario romper con estos patrones negativos de comportamiento reconociendo el dominio que tienen sobre ti y el impacto negativo que tienen sobre tu vida. A menudo son comportamientos que son gratificantes en lo inmediato, pero que causan daños a largo plazo a tu plenitud interior.

En términos más generales, el diablo indica que estás obsesionado y empeñado en una idea en particular, situación o tarea. Estás invirtiendo demasiado en un área en particular de tu vida a expensas de otras áreas que son tanto o más importantes en tu existencia. A menudo, la carta del Diablo representa una excesiva dependencia de la riqueza material. Es posible que hayas llegado a estar tan obsesionado con convertirte en un millonario o ser propietario de un coche de lujo que se te ha olvidado la importancia de invertir en tus relaciones o en ti mismo, en tu parte espiritual. Has ha generado la creencia de que el valor está en cuánto ganas o cuánto es de tu propiedad. Los deseos materialistas no son malos en sí, pero has creado un vínculo excesivamente negativo con ellos y ahora estás siendo controlado por esta esclavitud. Has antepuesto el “tener” al “ser” y esto se ha pasado de control. Desear cosas está bien, pero hay una línea muy delgada que separa el desear cosas materiales a ser ambicioso y peor aún, codicioso.

El Diablo con la carta en posición invertida:

El diablo aparece cuando tú te sientes atrapado por las cosas tales como las relaciones poco saludables o co-dependiente, la deuda financiera, carreras improductivas, estilos de vida poco saludables o adicciones, o el consumismo y el materialismo. Cuando el diablo se invierte, indica una creciente conciencia de que actualmente te encuentra en este estado y que deseas liberarte de estos enlaces dañinos. Ahora puedes estar más dispuesto y capaz de aceptar cambios en tu vida y puedes estar más abierto a asumir nuevas perspectivas. Sin embargo, no va a ser un viaje fácil. Tú tendrás que luchar contra tus miedos internos y ansiedades de liberarte de las cadenas que te atan a tus hábitos poco saludables. Es necesario llevar a cabo una auditoría, un análisis serio de tu vida y eliminar aquellas cosas que sabes que son perjudiciales para ti y tu psique. Puede ser sobre la creación de una dieta más saludable, viendo menos televisión, dejar de fumar, pasar más tiempo con tus seres queridos, o centrarse más claramente en tus objetivos. El diablo invertido nos habla de que debes aprovechar esta oportunidad para lograr un cambio positivo en tu vida, proporcionando a ti mismo un estímulo permanente y motivaciones claras. Debes permanecer fiel a tu objetivo de libertad.

Si  todavía no ha sucumbido a los malos hábitos o adicciones, tener cuidado de no abrirse a estas tentaciones en el futuro. Debes estar atento a cualquier cosa que pueda ponerte en deuda o bajo el control de otra persona que no tenga la mejor de las intenciones. Evite cualquier cosa que pueda dañar tu cuerpo físico, tales como alcohol, drogas, u otras adicciones, porque ya sabemos que éstas han demostrado ser muy difíciles de eliminar más tarde. Tú puedes creer que son sólo una liberación temporal e inofensiva de tus problemas personales, pero pueden convertirse en un problema grave que puede causar muchos dolores de cabeza en el largo plazo.

El diablo invertido también puede referirse al principio budista del desapego. Un principio que toman también otras creencias y filosofías, ya que es un estado en el que superar tu apego al deseo de las cosas, personas o conceptos del mundo, te beneficia logrando así una perspectiva mayor. La persona individual no apegada es el ser más feliz, porque  vivir sin apego es vivir en la verdadera libertad. Es importante señalar, sin embargo, que el principio budista del desapego no significa que ya no se preocupan por las cosas materiales o personas, sino que separen la propia existencia de los mismos, de tal manera que signifique que le das una justa importancia, pero que no dictan o definen tu existencia.

Como vemos, El Diablo no es una carta negativa ni relacionada a maldades o brujerías, ni que tu vida es el infierno en persona. Tiene como todos los demás arcanos un lado positivo y uno que no lo es, pero no nos habla de que el mal de los infiernos acecha nuestra vida, sino que este infierno reside muchas veces en nuestro interior, en nuestra creencia y sentimientos, en la forma que miramos el mundo, los sucesos y la gente, la importancia de lo material y de los placeres.
Es tu propia prisión, la cadena está bastante suelta…¿qué esperas para salir de allí?


Comments
  1. Posted by Tiziana Prado
  2. Posted by nakary herrera

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